Pero me muero por dentro cada vez que no te tengo. Mantengo todos los dolores que retengo, y te tengo en el cajón de los recuerdos, también el de los olvidos, el de los sueños rotos y en el de los sueños cumplidos. Donde el silencio responde por sus queridos, donde los dolidos del alma viven molidos por karma. Mueven hilos los ídolos del ausente, la Luna creciente, el mundo menguante... Hasta curar esta herida pero, te amo por encima de todo tú eres mi vida.
sábado, 14 de enero de 2012
Ya se llevó mis ganas de pensarte.
Ya no hay miedo al andar por las calles, ya no hay miedo ni de encontrarte, ya no hay por qué esquivar.
Que ya pasó parece mentira en algún rincón, entre tu carita y mi habitación, voló. Tu trocito de mi se marchara a otro cuerpo, y a otra habitación, marchó... Casi no avisó, desapareció. Cogió tu cositas y voló... Y se llevó tu trozo de sofá, tu ruido, la ansiedad, tu trocito de acera, con mi miedo, mi quizás, tu boca de cristal, la playa con el mar, el hueco que dejaste en mi cama cuando estás... No duele al despertar, ni cuesta respirar, ya se llevó mis ganas de pensarte y de soñar...
Que ya pasó parece mentira en algún rincón, entre tu carita y mi habitación, voló. Tu trocito de mi se marchara a otro cuerpo, y a otra habitación, marchó... Casi no avisó, desapareció. Cogió tu cositas y voló... Y se llevó tu trozo de sofá, tu ruido, la ansiedad, tu trocito de acera, con mi miedo, mi quizás, tu boca de cristal, la playa con el mar, el hueco que dejaste en mi cama cuando estás... No duele al despertar, ni cuesta respirar, ya se llevó mis ganas de pensarte y de soñar...
Te quiero de todas las maneras.
Te quiero cuando me coges de la mano, me tocas el pelo, me acaricias la cara... Te quiero cuando te hago cosquillas, cuando paso mis labios por tu mejilla, cuando te abrazo por las noches y noto el calor de tu cuerpo.
Te quiero cuando nos quedamos en silencio y abrazados, cuando seguimos en silencio y nos miramos, cuando de repente, sonreímos al mismo tiempo.
Te quiero cuando nos quedamos en silencio y abrazados, cuando seguimos en silencio y nos miramos, cuando de repente, sonreímos al mismo tiempo.
No hay más.
Y lo vendo, vendo mi corazón a cachitos, vendo la verdad de un mundo que no es tan bonito. Vómito, todo el odio que habita en mi cuerpo, aunque siga latiendo mi órgano vital está muerto. He dado tanto, que me quedado sin nada, juro que lo intenté, pero jamás creí en las hadas. No existen los sueños, no hay verdad más absoluta, tienes que pasarlo mal, en esta vida tan puta.
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